¿Hasta qué punto el resultado de una tasación es fiel reflejo de la realidad del precio de un inmueble?
El Domingo comí con mi amigo Nacho que hacía tiempo que no lo veía. Estaba bastante fastidiado por la imposibilidad de dividir una herencia después de haber pagado 3.000 € a un tasador, el cual, con demencia senil (no puede ser de otra forma pese a sus 40 años) había certificado el valor de una finca rústica y otra urbana con absoluto desatino lo que impedía y bloqueaba cualquier posibilidad de compensación económica entre los herederos.
Me viene al pelo este encuentro para narrar en este Blog mi increíble experiencia con una tasación inmobiliaria que con toda seguridad servirá al lector de esta entrada para entender qué ha pasado con las valoraciones inmobiliarias en este país.
